
Somos dos y un mazo de preguntas
Pato la vida es un juego pequeño para hablar de lo que no sale solo.
De dónde sale esto
De una cena en la que nos dimos cuenta de que llevábamos media hora hablando de la lavadora. No es que no tuviéramos nada que decirnos: es que nadie nos había hecho la pregunta.
Cómo escribimos las preguntas
Una pregunta vale si la respuesta no cabe en un sí o un no y si nos daría un poco de apuro contestarla. Las escribimos, las jugamos y las tiramos: de cada tres, se queda una.
Qué no hacemos
No pedimos nombres, no hay perfil que rellenar y las respuestas no salen de vuestra boca: no se escriben, no se guardan y no llegan aquí. Solo sabemos qué cartas habéis visto, para no repetíroslas.
Jugar ahora
Las diez primeras sin registro ni datos.